Antes de visitar la viejísima Sigüenza consulté en la web del ayuntamiento si había algún aviso o noticia sobre obras y otras sorpresas que pudieran arruinar, al menos un poquito, la excursión. Y como la idea era ir cargado con la Chamonix, también consulté en la AEMET por las posibles inclemencias climáticas … No me esmeré, jeje, debí acudir a otras referencias porque al llegar, lo primero que descubrí al bajar del coche fue que la torre de «Las campanas» de la catedral estaba cubierta de andamios. Sí, jeje, la primera foto que había imaginado desde la esquina de la calle Villegas (con el Sinaron 75mm, para más señas), chafada, necesariamente pospuesta para otra visita. Peor, porque, además, otro par de fotos que tenía previsto hacer desde sendos miradores ya no se me antojaron tan interesantes (el 300mm no salió de la mochila) … vanitas vanitatis, ea. Y sobre el tiempo … tenía esperanza de niebla, ya que me acompañó desde la salida de la A-2, y aún antes, o al menos de un cielo nuboso, con volúmenes, pero no, apenas 10 minutos de luz de cierta dureza entre nubes planas y el resto del tiempo un «softbox» con difusor … inmenso, jeje. Además, al cabo de apenas dos horas, lluvia. Lluvia fina, fría, puñetera … y tan necesaria 😉 Vanitas vanitatis. En fin. Fotos de la maravillosa Catedral de Santa María desde la porticada plaza Mayor, y, por lo tanto, retratando su fachada sur, ejemplo de eclecticismo en arenisca y fruto del paso de los años y las necesidades y gustos de sus moradores … Así, a los pies de la atalaya-torre del Santísimo (s.XIV) el pórtico neoclásico (s.XVIII) que cobija la puerta románica (s.XII) que abre el templo gótico cisterciense por el sur … coronado por el majestuoso rosetón del crucero (s.XIII).




Atravesé la puerta del toril para, desde el anverso de la majestuosa plaza, obtener una perspectiva diferente.


Tras un frugal desayuno en uno de los cafés de la plaza, cargué al hombro la Chamo y me eché a andar calle Mayor arriba camino de la Travesaña Alta, en donde tenía previsto hacer un par de fotos de la plaza en la que se ubica la casa del Doncel (de los Vázquez de Arce) y, un poco más allá, la cuquísima iglesia de San Vicente. Pero, ay, un grupo de turistas, y luego otro y por fin la lluvia me hicieron desistir … de momento. Así que seguí caminando, esta vez ligerito, hasta llegar al final de la calle, y, tras cruzar la puerta del Hierro, refugiarme en uno de los soportales de la plazuela. De paso, confieso, quería fotografiar la puerta … pero no pudo ser, que un camión de reparto de refrescos me lo hizo imposible.
En fin, pasaba el tiempo y, casi con la hora de comer encima, se hizo tiempo de volver a casa con apenas un puñadito de fotos y ¡Deseando volver!
Chamonix F1 : Sinaron-W 75/6.8 & Nikkor-W 150/5.6
Adox CHS 100 II : HC-110 (e)

