Calles de Trujillo

El ciego sol … aunque se estrella contra los sillares y hace flamear las lunas de coches y ventanales en la plaza, ay, apenas calienta hasta bien entrada la mañana.

Se quedó un cielo de inverno, casi sin color de tan luminoso, así que, por si quedara alguna duda, filtro amarillo o polarizador para un paseo en blanco y negro 😉 a la espera de que alguna nube le hiciera un roto a tanta monotonía celeste, jeje. Hubo suerte … demasiada, me temo.

Salimos de la Plaza Mayor por la Calle Cuesta de la Sangre. Turistas ligeros, con más interés en la foto que en la historia de esas calles que merecen una próxima visita tranquila e informada. Qué queréis, pese a su fama Trujillo nos tomó por sorpresa. Nos dejó con la boca abierta. 

Aunque seguí usando la Pentax 6×7, también hice varias fotografías con el Nikkor 24/2.8 … que se ha enamorado de la FA y yo de la pareja 🙂 

Con la Pentax tiré Ilford HP5 y FP4 cuando se agotó el primero. Con Nikon un carrete de AgfaPhoto APX 400 … que me ha gustado mucho más que el que hice en Madrid días más tarde. En realidad, no es tanto preferencia porque los grises de Madrid van ganando puntos, no, es más bien que los extremeños se aproximan más al contraste que observo en fotos de otros y que tanto me apetece, aunque …

Volviendo a Trujillo, decía que salimos de la Plaza Mayor por la Calle Cuesta de la Sangre, en donde quedó por visitar el palacio de Chaves-Sotomayor. Continuamos por la Calle Ballesteros para descubrir la almenada Puerta Arco de la Sangre o de Santiago, entre la casa de Luis Chaves “El Viejo” y la Iglesia de Santiago.

Una de las puertas de la casa de Luis Chaves …

Desde la Plaza de Santiago decidimos continuar hacia la iglesia de Santa María la Mayor, pero antes hicimos una foto a la fachada de la iglesuca de Santiago:

Ay, sí, el muy necesario progreso ha sembrado nuestras calles de papeleras, contenedores y gruesos cables y canales que, pese a su ubicuidad no logran desmentir la belleza de Trujillo, aunque en ocasiones, vaya, casi lo logran.

Desde la calle Alhamar alcanzamos las Plaza de los Moritos. Frente a ésta se alza el imponente templo dedicado a la Virgen. Cuesta creer que se trate de un edificio casi totalmente reconstruido tras sufrir hasta un seísmo a comienzos del s. XVIII. Merece muchísimo la pena visitar esta página.

Como se hacía tarde entramos sin entretenernos más, con el objetivo fundamental de subir a lo más alto de sus torres para disfrutar de las vistas … 100% turisteo 🙂

El rosetón de la fachada de poniente, pero sobre todo los ventanales de la de mediodía me regalaron la luz suficiente para disparar tres fotos a pulso, de nuevo con la Nikon FA. El APX 400, como se ve, no destaca por su contraste algo que, no obstante, no me disgusta.

Desde la Torre Nueva admiramos la impresionante torre románica del templo … elegante, grandiosa ¡¡románica!!

La alcazaba, en lo más alto de la ciudad, parece achicarse desde esta vista privilegiada ….

Desde la Torre Nueva también se nos brinda una magnífica vista de tantos monumentos que no llegamos a visitar … como la casa-fuerte de los Altamirano !!!

El panorama desde la preciosa torre románica es magnífico… se alcanzan a ver los montes que protege la Reserva de Monfragüe.

Se hacía tarde. La iglesia cierra a las 2 pm. Descanso de dos horas. Continuamos el paseo por los alrededores del templo…

… para descubrir la belleza en ruinas del Monasterio de San Francisco el Real de la Coria ….

Trujillo parecía no agotarse. Ni nosotros, que decidimos esperar a que cayera la tarde para comer en la Troya, si aún estuviera abierto. La luz era preciosa e intensa, de una calidad fría, como se estaba quedando la tarde… el filtro amarillo reafirmó el contraste de cada escena.

Por fin nos encaminamos hacia la alcazaba. Entre los muros del Convento de las Jerónimas y el Palacio de Lorenzana nos despedimos, hasta otra, de la torre “vieja” de Santa María la Mayor.

Desde aquí, FP4+

Media vuelta, por las calles de piedra y muros empedrados a los que sienta fenomenal el FP4+ y el filtro amarillo.

Y por fin, la alcazaba …

… con sus elengantísimas almenas y su reverso de sombras

Y un retrato, el de mi señora ¡nada menos! Cambié al 55mm y disparé sin acercarme demasiado por no deformar la imagen aunque buscando alargar el magnífico adarve de la muralla … estirar la fuga hacia el horizonte. Ummmm.

Las nubes se amontonaban arrastradas por un viento gélidos del noroeste. Aunque no apetece es hora de volver, echar un último vistazo desde aquella atalaya privilegiada …

… y de camino atrapar la luz de la tarde …

Qué bien lo pasamos. Y qué bien comimos en La Troya. Ya, de regreso al hotel, el último vistazo a la alcazaba …

  • Equipo: Pentax 6×7 : SMC Pentax 105/2.4 : SMC Pentax 55/4 : Filtro amarillo (además Nikon FA, en donde se indica)
  • Película y revelador: Ilford HP5 : FP4+ : ID-76 1+3 (otros)
  • Otros datos: Epson V800 : Epson Scan