Iban a llamarse Isla de Cuba, pero terminaron en el baúl de la Piquer. Fue la accionista principal para la construcción del emporio con el que el Rastro de los 50 se vistió de largo. Dice Andrés Trapiello que "[h]oy tienen un aspecto teatral, fantasmagórico, ya no son feas ni bonitas, son el Tiempo. Yo …
